Los socios rara vez se van de golpe. Primero se saltan unas clases, luego vienen una vez por semana en lugar de tres, después el abono caduca y no vuelven. Cada paso deja un rastro en los datos, pero en un gimnasio con unos cientos de socios nadie tiene tiempo de mirarlos uno por uno.
Studio vigila las señales por ti. Compara la asistencia a clases con el periodo anterior, cuenta los entrenamientos de los socios vinculados a un perfil de atleta, señala a quien lleva al menos 14 días sin aparecer y a quien está a punto de caducar sin renovar. El resultado es una lista con los motivos al lado, que recepción puede usar para hacer una llamada.
El informe mensual completa el cuadro: socios activos, nuevos y perdidos –perdido significa más de 30 días sin renovar– y tasa de renovación. El programa cuesta 199 € una sola vez, funciona sin conexión y guarda estos datos en el ordenador del gimnasio.
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Menos clases
socios que asisten a menos sesiones que antes.
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Menos entrenamientos
para socios vinculados a un atleta, una caída de los entrenamientos registrados.
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Inactivo 14 días
cualquiera que no se haya visto en dos semanas o más.
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Caduca sin renovar
socios a punto de caducar que aún no han renovado.
Cómo usar la lista
Una vez por semana, abre la lista de riesgo. De cada socio ves el motivo: menos clases, menos entrenamientos, inactividad, caducidad próxima. El teléfono está en la ficha.
La llamada no tiene que ser comercial. A menudo basta con preguntar cómo van las cosas, si el horario de la clase le sigue encajando, si ha tenido alguna lesión. A veces la respuesta lleva a una suspensión en lugar de una baja: en Studio una suspensión mueve la fecha de fin del abono, y el socio se queda.
A fin de mes el informe te dice si funciona: cuántos socios se han perdido en comparación con el mes anterior y hacia dónde va la tasa de renovación.
Qué falla sin él
Sin una lista, te enteras de la baja cuando el abono lleva semanas caducado. Para entonces el socio ya se ha acostumbrado a no venir, y recuperarlo es mucho más difícil que mantenerlo.
Los límites, con honestidad: la lista es tan buena como lo que registras. Si no se marca la asistencia a clase, o los socios no están vinculados a sus entrenamientos, las señales son más débiles. Y Studio no envía mensajes ni campañas automáticas: el contacto lo hace una persona.
Por qué estas señales
Menos clases y menos entrenamientos son la primera señal: el hábito se afloja antes de que el socio decida nada. Catorce días de inactividad es, más o menos, el punto en que una pausa deja de ser una pausa. Caducar sin renovar es la última oportunidad de hablar antes de que el socio se convierta en perdido.
Studio mira las señales de las que dispone: asistencia a clases, fechas de caducidad y entrenamientos de los socios vinculados a un atleta. No puede saber si alguien está de vacaciones o ha cambiado de turno en el trabajo, y por eso la lista es una lista de personas con las que hablar, no un veredicto.
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Las preguntas que suelen hacernos
¿Qué criterios usa Studio para marcar a un socio en riesgo?
Menos clases a las que asiste, menos entrenamientos registrados, inactividad de 14 días o más y abono a punto de caducar sin renovar.
¿Qué cuenta Studio como socio perdido?
Un socio cuyo abono caducó hace más de 30 días sin renovación.
¿Envía mensajes automáticos a los socios en riesgo?
No. Studio no envía correos ni SMS: la lista es para tu personal.
¿De dónde salen los entrenamientos?
De copias de seguridad de la app gratuita cronowiz o de archivos .fit, importados y vinculados al socio.
¿Necesita internet para generar la lista?
No. Todo el cálculo se hace en el ordenador del gimnasio.
¿Funciona sin vincular entrenamientos?
Sí. La asistencia a clases, la inactividad y la caducidad sin renovar funcionan solo con los datos del propio gimnasio. Vincular entrenamientos añade una señal más.
