Ese es el mecanismo, y también la dificultad: el temporizador tiene que dejar obvio el tiempo restante mientras aún estás recuperando el aire, porque ese número es la información. Si no lo ves, no sabes si la carga es la correcta, y un EMOM con la carga equivocada deja de ser un EMOM en la cuarta ronda.
cronoWiz arranca cada minuto en punto, sin importar cuándo acabaste, anuncia la ronda y cuenta en voz alta los últimos segundos. La pantalla muestra el número de ronda lo bastante grande para leerlo desde el suelo, que es donde vas a estar.
Una sesión puede tener varios bloques EMOM de distinta duración, así que alternar un minuto de fuerza con uno de acondicionamiento no necesita dos temporizadores.
-
El minuto no se mueve
la ronda siguiente empieza por reloj, no cuando dices que estás listo.
-
El descanso restante, visible
el tiempo que te has ganado es el dato que necesitas, así que es el que tienes delante.
-
Bloques de distinta duración
diez minutos de un movimiento y ocho de otro, en la misma sesión.
-
Anunciado en voz alta
cambios de ronda y últimos cinco segundos, con la pantalla hacia abajo.
Elegir la carga para que el minuto funcione
Un EMOM solo funciona dentro de una franja bastante estrecha. La regla práctica es que el trabajo dure entre cuarenta y cuarenta y cinco segundos: suficiente para que el descanso exista, poco para que siga siendo corto. Si acabas en veinte has montado una serie muy lenta con pausas largas; si tardas cincuenta y cinco has montado un esfuerzo continuo sin recuperación, que se cae hacia la sexta ronda.
Por eso el número que cronoWiz te pone delante es el tiempo que queda y no el transcurrido. Míralo durante las tres primeras rondas: si el descanso crece puedes añadir repeticiones o carga, y si se acorta ronda a ronda la carga ya es demasiado alta y lo honesto es bajarla ahora, no en la octava.
Cuando realmente no cierras dentro del minuto, la siguiente ronda arranca igual. Es el protocolo respondiendo a la pregunta, no el temporizador siendo rígido: estirar el minuto eliminaría la única información que este formato te da.
E2MOM, E90s y bloques alternos
El intervalo es editable, así que el mismo mecanismo cubre el E2MOM para series pesadas, el E90s para ese punto intermedio incómodo, y cualquier otra cosa que quieras poner sobre un reloj fijo. El nombre sigue siendo EMOM por costumbre más que por exactitud.
Una sesión puede contener varios bloques de longitudes distintas, y eso es lo que hace practicables los formatos alternos: diez minutos de rondas de un minuto con un movimiento de fuerza, luego ocho de acondicionamiento, en un solo programa en vez de dos temporizadores que hay que cambiar mientras respiras fuerte. Dentro de un mismo bloque, los minutos pares e impares pueden llevar movimientos distintos.
Cada cambio de ronda se anuncia en voz alta y los últimos segundos se cuentan, así que todo funciona con el móvil en el suelo. La sesión terminada va al diario con su estructura intacta, que es lo que hace comparables dos intentos del mismo EMOM con un mes de diferencia.
Gratis. Privada. Tuya.
Sin cuenta. Sin servidor. Sin cookies. Solo tú, tu móvil y una app que se ocupa de sus asuntos. cronoWiz es una PWA gratuita que se ejecuta por completo en tu dispositivo: tus datos no salen. Nunca.
Las preguntas que se hacen de verdad
¿Y si no termino dentro del minuto?
La ronda siguiente empieza igual: eso es el protocolo diciéndote que la carga es alta. cronoWiz no estira el minuto; arranca el siguiente y tú decides si bajar el peso o las repeticiones.
¿Puedo hacer un EMOM de más de un minuto?
Sí. El intervalo es editable, así que E2MOM o E90s funcionan igual. El nombre sigue siendo EMOM por costumbre.
¿Es gratis?
Sí, sin ningún nivel de pago. Tampoco hay anuncios ni cuenta: el preajuste se guarda en tu dispositivo.